El valor terapéutico del grupo
Hay experiencias que los niños pueden comprender junto a un adulto, y otras que cobran un significado especial cuando pueden compartirlas con otros niños.
El grupo es un lugar donde los niños descubren nuevas formas de verse a sí mismos y relacionarse con los demás.
En la terapia grupal tienen la oportunidad de verse reflejados en quienes los rodean, descubrir que no son los únicos que enfrentan ciertas dificultades y poner en práctica nuevas maneras de relacionarse en un entorno seguro y cuidadosamente guiado.
A través del juego, la interacción y la convivencia con otros niños, pueden fortalecer la seguridad en sí mismos, aprender a expresar lo que sienten y desarrollar recursos para manejar la frustración y otras emociones difíciles.
El grupo se transforma así en un espacio donde los niños se ayudan, se complementan y aprenden unos de otros, favoreciendo aprendizajes emocionales y relacionales que difícilmente podrían desarrollarse de la misma manera en otros contextos.

Qué pueden desarrollar los niños
Cómo trabajamos
Cada niño es único. Por eso, antes de integrarse a un grupo, nos tomamos el tiempo de conocerlo, comprender sus necesidades y evaluar si la terapia grupal puede ser un espacio de ayuda para él y su familia.
Primera conversación con los padres
Nos reunimos con los padres para comprender qué les preocupa, conocer la historia del niño y responder sus dudas sobre el proceso.
Evaluación individual
Realizamos dos o tres sesiones individuales con el niño para conocerlo mejor, comprender sus fortalezas y desafíos, y evaluar si la terapia grupal puede beneficiarlo.
Ingreso al grupo y plan de trabajo
Compartimos nuestras observaciones con la familia y, si la terapia grupal resulta indicada, definimos objetivos de trabajo para acompañar al niño en su proceso.
Participación en el grupo
Los niños asisten semanalmente a sesiones grupales guiadas por dos psicólogas, que acompañan tanto la dinámica del grupo como las necesidades particulares de cada niño.
Seguimiento con las familias
Durante el proceso realizamos reuniones periódicas con los padres para revisar avances, resolver inquietudes y acompañar las situaciones que puedan surgir.
Cierre del proceso
La duración del proceso se evalúa de manera individual. Cuando los objetivos terapéuticos han sido alcanzados, planificamos el cierre junto al niño y su familia.
Los grupos
- Niños de 1º a 6º básico.
- Grupos organizados según etapa de desarrollo.
- Máximo dos años de diferencia entre el niño mayor y el menor.
- Dos psicólogas acompañando cada sesión.
Las sesiones
- Encuentros semanales de 50 minutos.
- Trabajo a través del juego, la interacción y la experiencia compartida.
- Objetivos definidos según las necesidades de cada niño.
Duración del proceso
- Trabajamos con grupos abiertos.
- Los niños ingresan y egresan según sus propios objetivos terapéuticos.
- El progreso se evalúa de manera individual y se revisa periódicamente junto a la familia.

Los padres no son observadores del proceso. Son parte de él.
Creemos que el bienestar de un niño se construye en relación con las personas que lo acompañan día a día. Por eso, el trabajo con las familias es una parte fundamental del proceso terapéutico.
A lo largo del proceso realizamos reuniones periódicas con los padres para compartir avances, comprender los desafíos que puedan surgir y acompañar la mirada sobre lo que el niño está viviendo.
Nuestro objetivo no es solo acompañar al niño, sino también ayudar a los adultos que lo rodean a comprender mejor sus necesidades. Cuando es necesario, y siempre con autorización de la familia, también podemos coordinarnos con el colegio u otros profesionales involucrados.
Conoce a las psicólogas detrás de Childtoo
Somos María Jesús y Teresita. Hace más de 18 años acompañamos a niños y familias, convencidas de que los vínculos, el juego y la experiencia compartida pueden marcar una diferencia profunda en su desarrollo.
